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No eres ansiosa: entiendes mal lo que te pasa

  • 13 feb
  • 2 Min. de lectura

Durante años, muchas personas se presentan diciendo:“Soy ansiosa”.

Lo dicen con naturalidad.Como quien nombra un rasgo de carácter.Como si fuera algo fijo, estable, inamovible.

Y ahí aparece la primera confusión.

Cuando alguien se define como ansiosa, suele estar confundiendo un estado con una identidad.

No es lo mismo tener episodios de ansiedad que ser ansiosa.En el primer caso, hay distancia. En el segundo, hay fusión.

Y cuando te fusionas con una etiqueta, empiezas a actuar desde ella.

La ansiedad, explicada sin manuales

En el contexto del estrés crónico y el desgaste profesional, la ansiedad no suele aparecer “porque sí”.

La ansiedad suele ser una mezcla de:

  • angustia,

  • miedo a que se note que ya no puedes más,

  • sensación difusa de que algo está mal, aunque no sepas exactamente qué.

A veces es solo un murmullo interno.Otras veces se siente como si el mundo se viniera abajo.

Pero en la mayoría de los casos que veo, no es una señal de fragilidad, sino una señal de sobrecarga.

Un sistema que lleva demasiado tiempo funcionando sin margen.

El problema no es sentir ansiedad

El verdadero problema empieza cuando esa experiencia se convierte en identidad.

Cuando alguien se dice:“Soy ansiosa”suele venir acompañado de algo más profundo:“Y no puedo ser de otra manera”.

Ahí aparece la resignación.El “soy así”.El dejar de contemplar otras formas de vivir, decidir o relacionarse.

Desde ahí, muchas personas empiezan a:

  • evitar situaciones que les generan activación,

  • evitar poner límites,

  • evitar descansar,

  • evitar espacios sociales,

  • hacer más de lo que humanamente pueden sostener,

no porque quieran, sino para evitar la ansiedad de sentir que no hacen suficiente.

Paradójicamente, eso mantiene el problema.

Cuando todo se vuelve interno

Otra consecuencia frecuente de la etiqueta es esta:todo parece estar “en ti”.

Si te sientes mal, es porque eres ansiosa.Si te activas, es porque tienes un problema.Si no puedes parar, es porque así eres.

El contexto desaparece:

  • la carga laboral,

  • la falta de margen,

  • la presión constante,

  • la imposibilidad de fallar,

  • la sensación de que todo depende de ti.

Y así, lo que es una respuesta adaptativa del sistema nerviosose vive como un defecto personal.

Ansiedad, estrés crónico y burnout

En los perfiles con los que trabajo, la ansiedad rara vez es la causa principal.

Suele ser:

  • una señal de un sistema sobreexigido,

  • una respuesta a la pérdida de control o de margen,

  • un efecto del estrés sostenido, no su origen.

El cuerpo avisa antes de que la mente entienda.La ansiedad aparece como una alarma, no como una identidad.

El mensaje incómodo (pero liberador)

El problema no es la ansiedad.El problema es creer que eso define quién eres.

No eres ansiosa.Estás respondiendo como puede un sistema que lleva demasiado tiempo aguantando.

Y mientras sigas creyendo que eso eres tú,seguirás organizando tu vida para no sentir…en lugar de organizarla para vivir de forma más coherente.

Apertura del ciclo

Esta es la primera semana de una serie de 4para entender la ansiedad en el contexto del estrés crónico y el burnout.

No para eliminarla.Sino para dejar de confundirla contigo.

Seguimos.


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