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La presión invisible de las mujeres que crean proyectos

Hay una escena que se repite más de lo que parece.

Después de tu jornada de trabajo, abres el ordenador para avanzar en tu proyecto personal. Revisas pendientes, organizas ideas, ajustas detalles. Y en algún momento alguien te dice algo que, aunque suena lógico, se queda contigo más de lo que esperabas:

“No puedes dar tu 100% a dos proyectos al mismo tiempo.”

No es una crítica. Es un recordatorio. Pero también es un espejo, que no quieres mirar. Porque en el fondo sabes que, incluso cuando no puedes… lo estás intentando igual.

Muchas mujeres que migran, emprenden o lideran proyectos sostienen varias capas al mismo tiempo. Un trabajo que exige. Un proyecto que importa. Una identidad que se está redefiniendo. Un lugar en el mundo que todavía se está construyendo.

Y todo eso ocurre en paralelo. Sin pausas claras. Sin espacios definidos. Sin un momento real de “ahora no hago nada, solo existo”, por que ya descansaremos "cuando estemos muertas".

El problema no es que tengas muchas responsabilidades. Es que sientes que no puedes soltar ninguna.

Porque todo parece importante. Porque todo parece depender de ti. Porque parar se siente, en el fondo, como quedarte atrás. Y es ahí donde aparece una presión que no siempre se ve.

No se ve porque no se nombra. No se ve porque sigues funcionando. No se ve porque, desde fuera, todo parece ir bien. De hecho, muchas veces estas mujeres no solo no se quejan… son admiradas, reciben constantemente frases cómo "no sé cómo puedes con todo lo que haces". Pero lo que no se ve es el costo de sostener ese ritmo.

Porque el cuerpo sí lo siente, y lo manifiesta con tensión constante, respiración superficial, dificultad para desconectar incluso cuando intentas parar.

Y esa sensación tan particular de estar quieta… pero por dentro sentir que deberías estar haciendo algo más.

Como si el descanso generara incomodidad. Como si bajar el ritmo fuera una amenaza.

En una de las conversaciones del podcast, con ANAIBEL RODRIGUEZ  hablábamos de cómo el cuerpo termina enseñandonos lo que la mente intenta ignorar.

A veces no es una decisión consciente, es un proceso.

El cuerpo empieza a enviar señales. Pequeñas al inicio. Más insistentes después. Hasta que llega un punto donde ya no se trata de escuchar… sino de parar. Y no es que tu cuerpo te castigue, todo lo contrario, el cuerpo está tratando de atraer tu atención a lo único real y tangible: el momento presente.

Aquí es donde el tema deja de ser solo ambición.

Y se convierte en algo más profundo.

El problema no es la ambición. Es no saber cómo sostenerla sin agotarte.

Porque liderar, crear, construir… requiere energía. Pero también requiere algo que casi nunca se enseña: La capacidad de regularte.

No como un lujo. No como algo opcional. Sino como una competencia esencial para poder sostener en el tiempo aquello que estás construyendo. Vaya, algo que deberíamos ver desde la escuela.

En Conversaciones ALFA exploramos precisamente este tipo de procesos.

Historias reales de mujeres que están creando proyectos, atravesando cambios y aprendiendo —muchas veces a través del cuerpo— a encontrar otra forma de sostenerse.

No desde la teoría sino desde la experiencia.

Si este tema resuena contigo, puedes descubrir estas conversaciones en el podcast.

Y si sientes que hay una historia en tu recorrido que podría inspirar a otras mujeres…

Conversaciones ALFA también puede ser un espacio para ti.

Escríbenos a info@alfainside.com


Clemencia Montero | Experta en prevención del burnout y liderazgo personal | Enfoque ACT y abordaje somático | Fundadora de ALFA Inside

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